Un recorrido entre materia, arte y recuerdos.
Dos encuentros para descubrir el gres y transformarlo, paso a paso, en un conjunto único compuesto por un platillo y un cuenco.
En la primera cita se trabaja la materia con las técnicas de plancha y pellizco, imprimiendo hojas, tejidos, conchas u otros elementos capaces de dejar una huella personal. En la segunda, después del secado y la primera cocción, las superficies se decoran con oxide wash y se completan con cristalina, hasta la cocción final.
Un taller adecuado incluso para quienes comienzan desde cero, pensado para experimentar con calma, seguir los tiempos auténticos de la cerámica y llevar a casa dos objetos nacidos enteramente de sus propias manos.